top of page

Rostros (reflexiones en tiempos de cuarentena)

  • espaciohabitarteps
  • 3 feb 2021
  • 2 Min. de lectura

Los rostros dicen, pueden hablar sin palabras, expresar sin emitir sonido alguno.


¿Cómo dicen cuando no hacen uso de “lo sonoro”?


Dicen con el tono de sus minúsculos músculos, con un guiño, con un tic, una sonrisa, una lágrima. Con una arruga, un pliegue, un cerrar o abrir de ojos.


El rostro dice con sus gestos, muestra, da a ver con ínfimas muecas.


Muchas veces vemos al otro y, percibimos en esos gestos acompañados o no de sonidos y vocablos, algo de cierto estado de ánimo, alguna actitud que da a ver algo de su sentir.


Lo gestual del rostro que comunica, evidencia; tal vez el otro pueda anticipar algo de aquel a partir de todo ello.


¿Qué pasa cuando una gran proporción de ese rostro queda oculto tras un barbijo?


Barbijo, tapaboca, cubrebocas qué protege. ¿De quién? ¿A quién? ¿Qué tapa? ¿Qué cubre?


¿Qué oculta cada rostro tras ese tapaboca? ¿Oculta? ¿O se protege? ¿Oculta y se protege? ¿O solo se protege y protege al prójimo?


Protegernos.


Cuidarnos.


¿Cómo da a ver sus gestos que, seguramente están presentes pero escondidos ahora a la vista del otro?


¿Cómo lo hace apenas con lo que sus ojos pueden mostrar?


Sólo la mirada (que no es poco) tiene ahora la posibilidad de dar a ver algo de todo lo que el rostro con sus gestos a menudo nos muestra, comunica.


La mirada como protagonista.


¿Alcanza, percibimos y transmitimos de igual manera que “a cara descubierta”? ¿Qué encubrimos?Salir. Salir con miedos...


Y mi mirar ahora, casi solo ve barbijos, se centra en sus colores, diseños, telas varias, modelos. Algo se perdió, mucho se perdió, momentáneamente... Para ganar luego. ¿Ganaremos?


¿Es en parte, una máscara? ¿Qué enmascara?


¿Qué nos pasa al entablar un diálogo con el otro en cierto modo “indirecto”, con un objeto intermediario entre ambos?


Por otro lado, en cierta forma iguala... me tapo, te tapas. Nos tapamos. Nos cuidamos. Deseo ver tu rostro, pero ahora nos ocultamos, nos quedamos en casa.


Tiempo de límites, bordes necesarios, nos cuidamos cubriéndonos, distanciándonos.


Necesario, así deberíamos entenderlo claro, pero hay allí algo del orden de lo extraño, raro.


Rostro, en parte escamoteado y con ello disimulado.


Tal vez, consciente o inconscientemente disimulemos, detrás de una mascarilla, el malestar que nos genera una situación tan inédita, sorprendente, inesperada, sin respuesta alguna.


Ya vendrán otros tiempos, tiempos con menos barreras, tiempo de rostros a puro gesto a la vista, y gestos corporales amorosos como los abrazos.


Hoy es tiempo de contactos sin contacto, sin tacto, tiempo de necesarios distanciamientos. Por uno mismo y por el otro.


Tiempo de cuidarnos y cuidar al otro, ni más ni menos.


María Reina Budano

Psicomotricista

Prof.Nac. de Ed.Física

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


Publicar: Blog2_Post

©2019 por Espacio Habitarte. Creada con Wix.com

bottom of page